PALO FIERRO: MADERA DEL DESIERTO

Emma Romeu
 
   

 

El palo fierro es un árbol de desierto. Desde tiempos remotos su madera dura y de color oscuro ha servido de materia prima a las comunidades indígenas del desierto de Sonora. Los mayos, yaquis, pápagos y seris la han utilizado tradicionalmente para elaborar utensilios e instrumentos musicales. Antiguamente los seris fabricaban con esta dura madera las puntas de sus arpones de pesca y zumbadores rituales para las ceremonias en las cuevas.

De palo fierro también se hacen postes para cercas y horcones para sostener las viviendas, además de que tradicionalmente se ha usado como combustible. Otras partes del árbol se han aprovechado de diversas maneras: las flores en infusión para aliviar males del estómago y de los riñones, y con las semillas -tostadas y molidas- se hace una harina con la que se elabora pan, tortillas y atole. Según algunos estudiosos del tema, la calidad de la proteína y del aceite de las semillas es adecuada para la alimentación; además las semillas tienen un potencial comercial comparable al de la soya, del girasol, de la canola y del cártamo.

No obstante, la popularidad del palo fierro se debe a las figuras que desde hace algunos años empezaron a tallar los seris, quienes representan magistralmente en la negra madera las plantas y animales que habitan en sus territorios de arena y mar.

El palo fierro (Olneya tesota) es una especie endémica, y única dentro del género Olneya. Su distribución abarca el Desierto de Sonora, la península de Baja California y regiones desérticas de Arizona y California, en Estados Unidos, donde ofrece sombra, refugio y alimento a otras especies, por lo que se le considera como una planta nodriza. Bajo su sombra se crea un ambiente más fértil y húmedo que mitiga el extremoso clima del desierto y propicia la germinación y crecimiento de otras plantas. Es, además, sitio de anidación de aves y hábitat de insectos, reptiles y pequeños mamíferos. Este árbol crece lentamente y puede vivir hasta 1000 años.

El doctor Alberto Búrquez, del Centro de Ecología de la UNAM, reconoce que una gran diversidad de plantas perennes crecen cerca o bajo el palo fierro e identifica hasta 65 de estas especies. Por lo que se refiere al papel de este árbol en el desierto nos dice: "El palo fierro es una especie muy longeva, lo que lo convierte casi en un recurso no renovable. Prácticamente es un elemento más del medio físico, como si fuera una roca u otro accidente del terreno. Su extrema longevidad ha hecho que muchas otras especies de plantas hayan tenido la oportunidad de evolucionar junto con él. Esto hace que sea para las especies de corta vida y las anuales un microhábitat especial. Cuando se corta un árbol de palo fierro no sólo se pierde la cobertura arbórea, sino que las especies que vivían relacionadas con él corren el riesgo de extinción local".

Los seris llaman a esta planta Coomitin. Empezaron a tallar su madera seca y muerta a principios de la década de los años sesenta para elaborar figuras. Cuando se vio el éxito comercial de estas artesanías, otras personas, fundamentalmente los mestizos que habitan también la región, comenzaron a trabajar sus propias artesanías de palo fierro, aunque de manera más mecanizada, mediante el uso de sierras eléctricas, fresas, tornos y cepillos. Se estima que se utilizan alrededor de 5000 toneladas de madera de palo fierro para la elaboración de artesanías.

Para tratar de disminuir la presión de los nuevos artesanos sobre esta especie, la Asociación Mexicana de Arte y Cultura Popular (AMACUP), apoyada por CONABIO, desarrolló el proyecto "Conservación del palo fierro de Sonora y uso integral de maderas duras de Quintana Roo". Su responsable, Marta Turok, nos explica: "El proyecto buscó una forma de detener la sobrexplotación del palo fierro, favoreciendo entre los artesanos de Sonora la comercialización de maderas duras tropicales, en especial de las ramas y otros pedazos que no tienen mercado. Diversas maderas de Quintana Roo, como las del granadillo, el chechén y el chicozapote tienen algunas semejanzas con el palo fierro en cuanto a colorido, vetas y peso.

"Estudiamos la posibilidad de trasladar esas maderas a Sonora y distribuirlas entre los artesanos. Estas maderas tropicales se obtienen en la Sociedad de Productores Forestales Ejidales de Quintana Roo, una organización que ha merecido la certificación por parte de organismos internacionales de aprovechamiento sustentable de los bosques. También hemos querido aprovechar la experiencia seri en el tallado de maderas duras y darla a conocer en Quintana Roo, donde no existe una tradición artesanal de tallado. Hicimos además un estudio del mercado nacional e internacional de las figuras de palo fierro elaboradas en Sonora e identificamos las cadenas de distribución, o sea, los intermediarios, mayoristas, puntos de venta en Sonora, Tijuana, etcétera.

"Gran parte del problema es que la mayoría de los compradores no distinguen entre una pieza tallada a mano por los seris y una elaborada con máquinas, como las que realizan otros artesanos. El trabajo seri tiene un costo de producción mucho mayor que el mecanizado, y sin embargo, el precio de sus piezas artesanales de palo fierro tiene que competir con el de las producidas con máquinas. Se está tramitando una marca de registro colectiva para otorgar un certificado y sello al arte seri tradicional. Para que se reconociera el valor artístico y cultural de los objetos realizados por los seris con la madera del palo fierro deberían exhibirse en las galerías de arte, boutiques y museos".

Uno de los mayores peligros para tan valioso árbol es la siembra de pastizales en las regiones donde este habita. Muchas hectáreas del desierto sonorense se han desmontado para plantar una especie exótica de pasto, el zacate buffel, que sirve de alimento al ganado. Se habla de convertir también otras muchas hectáreas del desierto en pastizales. Hay quienes consideran que esta es una de las grandes amenazas para el palo fierro y la biodiversidad del desierto, y piensan que la acumulación de materia seca de estos pastizales favorece los incendios y la introducción de especies no deseables; ambas cosas perjudiciales para el palo fierro.

Otro de los grandes peligros para tan longevo árbol es su uso como carbón vegetal. La bióloga Rafaela Paredes, del Centro de Investigación y desarrollo de los Recursos Naturales de Sonora, nos explica: "Los productores de carbón prefieren utilizar la madera del mezquite junto con cierta cantidad de palo fierro, porque afirman que así el carbón tarda más en convertirse en ceniza. En Sonora se comenzó a fabricar carbón con fines comerciales en los años setenta. Allí existen, según algunos registros, 157 carboneras artesanales, aunque se sabe que existen otros muchos que operan ilegalmente. Sonora exporta el carbón a Arizona y a California, en Estados Unidos.

"La elaboración de carbón con madera de palo fierro ha creado conflictos entre los artesanos y los carboneros. Existe una competencia por la madera, aunque los carboneros pueden usar madera verde y los artesanos requieren madera muerta, seca. Durante nuestras investigaciones en la región, pudimos darnos cuenta de que la mayoría de las carboneras están ubicadas cerca de los lugares donde hay poblaciones importantes de palo fierro".

Al parecer, el carbón de palo fierro se ha utilizado también en grandes cantidades en hornos ladrilleros. Aunque existen prohibiciones sobre la elaboración de carbón con madera de palo fierro, la vigilancia no es suficiente (existe poco personal encargado de llevarla a cabo, además de que cuentan con escasos recursos) y las multas por el incumplimiento de las leyes no son muy altas. El carbón de palo fierro se confunde fácilmente con el que se hace con mezquite, por lo que a veces puede encubrirse la venta del aquel.

Se estima que se utilizan alrededor de 20000 toneladas de madera de palo fierro para hacer carbón. Para llevar adelante una eficaz protección del palo fierro, diferentes investigadores han planteado la necesidad de aumentar la vigilancia forestal para que se detenga la producción ilegal de carbón de madera de palo fierro. También sugieren que se aumente la eficiencia de la producción de carbón de mezquite para disminuir la explotación de palo fierro por parte de los carboneros. Otro asunto que plantean es que se realicen estudios sobre los pastizales de zacate buffel establecidos desde tiempo atrás para determinar su influencia en el palo fierro y evaluar el impacto del establecimiento de nuevos pastos. Consideran, además, que sería de gran utilidad formar un banco de información sobre el palo fierro y calcular los volúmenes de madera muerta que se pueden extraer sin perjudicar el ecosistema.

Son necesarios recursos para llevar a cabo las investigaciones sobre el palo fierro y es importante realizar una adecuada campaña de educación ambiental que ofrezca información científica a los ganaderos, artesanos y carboneros acerca del valor ecológico de la especie.

Cada vez que se corta un árbol de palo fierro para convertirlo en carbón, para plantar pastos o para elaborar artesanías, se está acabando con algo más que un ejemplar de una especie. "Es la piedra angular ecológica y cultural del desierto sonorense", dice Gary Nabhan, uno de los principales estudiosos de tan peculiar leguminosa arborescente. La protección de este viejo árbol que puede haber vivido la mitad de los años de nuestra era, es símbolo de cultura.

La Norma Oficial Mexicana que determina las especies en alguna categoría de peligro de extinción, ubica al palo fierro como una especie necesitada de protección especial. Un árbol de palo fierro puede vivir hasta 1000 años.

Según el estudio de mercado realizado por la Asociación Mexicana de Arte y Cultura Popular, A.C., los centros de mayor venta de palo fierro son Nogales, La Paz, Cabo San Lucas, San Carlos, Mazatlán, Obregón y Álamos. Los comerciantes de estos lugares compran las figuras de palo fierro a los intermediarios, que ganan en la transacción entre 15 y 25% del precio original. También existe un comercio ambulante en las playas de Mazatlán, en la ciudad de Hermosillo, y en otros sitios.

FUENTES CONSULTADAS

Centro Ecológico de Sonora, "Protección del Palo fierro (Olneya tesota) en el desierto de Sonora", informe técnico, Fish and Wildlife Service, Washington D.C y Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, México, febrero de 1995.

López E., R., "Etnobotánica del palo fierro", en Memorias de la reunión sobre la utilización, ecología, aprovechamiento y conservación del palo fierro, Universidad de Sonora-Cictus y Conservación Internacional-México, A.C, 1994.

Mayoral P., G., "Reproducción del palo fierro (Olneya tesota) en viveros forestales", en Memorias..., Universidad de Sonora-Cictus y Conservación Internacional-México, A.C, 1994.

Nabhan, G.P. y J.L.Carr, "Boundary effects on endangered cacti and their nurse plants in and near a Sonoran Desert Biosphere Reserve" en Ironwood: An Ecological and Cultural Keystone of the Sonoran Desert, occasional Papers in Conservation Biology, num. 1, abril, 1994.

Rosas Ortiz, "La producción de carbón vegetal en Sonora", en Memorias..., Universidad de Sonora-Cictus y Conservación Internacional-México, A.C, 1994.

Sánchez C., E., "Normatividad aplicable para el uso, aprovechamiento o alteraciones de las comunidades vegetales con palo fierro en el estado de Sonora", en Memorias..., Universidad de Sonora-Cictus y Conservación Internacional-México, A.C, 1994.

St. Antoine,S., "Ironwood and art: a strategy for conservation in the Sonoran Desert", en Ironwood..., occasional papers in Conservation Biology, num. 1, abril, 1994.

Tewksbury, J.J y C.A. Petrovich, "The influences of ironwood as a habitat modifier species: A case study on the Sonoran Desert coast of the Sea of Cortez", en Ironwood..., occasional papers in Conservation Biology, num. 1, abril, 1994.

Turok, M., "Conservación del palo fierro de Sonora y uso integral de maderas duras de Quintana Roo", Informe final, proyecto de AMACUP-CONABIO.