ORQUÍDEAS DE MÉXICO

Jacinta Ramírez.
 
   

Por la belleza y elegancia de sus formas, por sus deliciosas fragancias y variados colores, las orquídeas se encuentran entre las flores más atractivas del mundo. Prosperan prácticamente en todos los continentes y, desde tiempos muy antiguos, han engalanado palacios y castillos, salones y hasta los más modestos jardines o invernaderos.

Pertenecientes a la famosa familia Orchidaceae, estas plantas habitan en los ambientes tropicales y subtropicales que se extienden a ambos lados del Ecuador, y sólo un número reducido de ellas elige las zonas templadas o frías. Una gran mayoría vive sobre los árboles (epífitas), sus lugares predilectos para recibir el calor, la luz y el aire húmedo tropical; otras prefieren las rocas semicubiertas de musgo (rupícolas), y otras más son terrestres, es decir las que prosperan a la sombra de corpulentos árboles y en climas templados.

Varios son los aspectos de estas curiosas plantas que llaman tanto la atención; mientras unas alcanzan hasta 30 metros de altura, otras miden apenas unos cuantos milímetros. Las flores se agrupan casi siempre en racimos de dos a 20 y pueden ser blancas, rosadas, lilas, rojas, amarillas, verdes y raramente azules. Aunque todas las flores tienen una estructura similar, sus diferentes partes (sépalos, pétalos y labelo o labio) cambian mucho de un género a otro. El labelo, que es la parte más atractiva y la más extraña de una flor de orquídea –dependiendo de la especie o género– puede ser plisado, arrugado, jorobado, etc., y estar pintado de rojo, amarillo o con manchas y rayas combinadas, que al formar una sola unidad con el resto de la flor hace que éstas adquieran fantásticas y muy diversas formas. Trepadas en lo más alto de los árboles las plantas de orquídeas en floración brindan un espectáculo maravilloso pues parecen mariposas gigantes a punto de emprender el vuelo.

En México, todas las regiones situadas al sur del Trópico de Cáncer, desde las costas del Pacífico y las del Golfo hasta las regiones que rebasan los 3 500 m sobre el nivel del mar en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas albergan la mayor riqueza de orquídeas, aunque todos los estados cuentan por lo menos con una especie. En estos estados son conocidas con nombres populares que aluden ya sea a la época en que florecen, a festividades religiosas o bien a la forma que asemeja la flor, por ejemplo torito, calaverita, flor de mayo, flor de Candelaria, flor de muerto, entre otros. Sin duda las flores más admiradas son las del género Laelia muy conocidas por su uso tradicional en las ofrendas de muertos y en fiestas como el día de las madres o el de la Virgen de Guadalupe.

Aunque el número de especies mexicanas es menor que el de otros países de América tropical (Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, etc.), México cuenta con un conocimiento taxonómico más avanzado de sus especies. En un estudio realizado en 1995, Miguel Ángel Soto, investigador dedicado al estudio de las orquídeas, habla de 1 106 especies y subespecies mexicanas descritas, distribuidas en 159 géneros. De éstas, señala: "Existen 444 especies o subespecies endémicas, las cuales corresponden a 40% del total registrado en el país. Esta característica convierte a la orquideoflora mexicana, en una de las más ricas en endemismos entre los principales países de América tropical, quizá sólo superada por Brasil".

Aunque todavía no se cuenta con un inventario completo de orquídeas, muchas áreas de nuestro país cuya flora no había sido estudiada, comienzan a ser de gran interés para los botánicos. La región de Chimalapa, ubicada en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, pese a que posee la vegetación natural mejor conservada del trópico de México, no cuenta con un inventario de su flora, por lo menos en lo que a orquídeas se refiere. Sin embargo, mediante el proyecto Diversidad y conservación de las orquídeas de la región de Chimalapa, Oaxaca, México, mismo que es financiado por CONABIO y coordinado por el ingeniero Eric Hágsater, director del Herbario de la Asociación Mexicana de Orquideología, A. C., y Gerardo Salazar, se está llevando a cabo un inventario de la diversidad de especies en esa región, así como una evaluación del estado de conservación de sus poblaciones.

Además de inventariar y evaluar los taxa, una de las acciones prioritarias es desarrollar planes para la conservación de la diversidad de especies de orquídeas, especialmente de aquellas que han sido declaradas amenazadas o en peligro de extinción. Los investigadores aseguran que la causa principal de que muchas especies hayan sido declaradas en algún estado de riesgo, es la pérdida de sus hábitats naturales causada por la destrucción de bosques para abrir paso principalmente a la agricultura. Por ello, comenta el ingeniero Hágsater, "la estrategia más importante es la preservación del hábitat. Las prioridades para preservar estos ambientes naturales deben estar dictadas por la riqueza de especies y endemismos de un determinado hábitat. Como estas dos condiciones pueden variar en magnitud, en tipo de amenaza y en condiciones económicas y sociales, las estrategias de conservación tienen que ser manejadas a nivel nacional y regional".

Por su parte, Miguel Angel Soto asegura que "las orquídeas se concentran generalmente en áreas muy específicas, que son importantes por la riqueza y diversidad de sus poblaciones o por sus endemismos. Se estima que en México existen seis áreas muy diversas, con menos de 100,000 ha cada una, localizadas en diferentes regiones florísticas del país, las cuales poseen 50% del total de orquídeas registrado y que representan tan sólo 0.003% del territorio mexicano. Es muy importante identificar y conocer muy bien dichos centros y enfocar hacia ellos los planes de conservación".

Por otra parte, es necesario impulsar el cultivo y propagación, especialmente de las especies que por ser de gran interés hortícola en la actualidad cuentan con escasas poblaciones, debido a la colecta inmoderada que han sufrido en el pasado.

FORMAS DE FECUNDACIÓN

Las abejas y las avispas son los insectos más atraídos por el color o el perfume de las orquídeas. Éstos visitan las flores para recoger el perfume que sirve para atraer a la hembra y al hacerlo colaboran a la polinización de la flor. Una vez realizada la fecundación, se forma una cápsula que contiene miles de diminutas semillas, del tamaño de una partícula de polvo que son esparcidas por el viento y en algunos casos por la lluvia y de las que nacerán nuevas plantas. Aunque una sola cápsula puede encerrar entre tres mil y seis millones de semillas, la mayor parte de ellas no llegan a germinar porque es difícil que caigan en lugares con condiciones de luz, acidez, humedad y materias nutritivas favorables.

En México, el cultivo de orquídeas es un campo que apenas está desarrollándose. La exportación de plantas en frasco que llevan a cabo una o dos casas cultivadoras no representan un valor comercial importante, sin embargo, existe una gran demanda interna y externa por lo que en el futuro la propagación artificial puede convertirse en una actividad económicamente importante, además de que constituye una forma de conservación y rescate de especies en vías de extinción. Generalmente la propagación de orquídeas se realiza con las semillas de las mismas plantas cultivadas y premiadas por las organizaciones hortícolas. Otra técnica de propagación, muy lenta y que casi no se practica, consiste en dividir la planta madre, esta división se realiza cuidando que se incluyan los seudobulbos, los cuales además de que son los órganos que producen nuevos hijos, son las partes que suministra su alimento.

ESPECIES MEXICANAS CONSIDERADAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Especie

Encyclia kienastii
Galeandra greenwoodiana
Galeottia grandiflora
Laelia anceps ssp. dawsonii
L. gouldiana
L. speciosa
L. superbiens
Lycaste lassioglossa
L. skinneri
Marmodes sotoana
M. uncia
Palumbina candida
Phragmipedium exstaminodium
P. xerophyticum
Rhynchostele majalis
R. uroskinneri
Rossioglossum grande
R. williamsianum
Trichopilia galeottiana

Fuentes consultadas:

Arditti, J. Fundamentals of Orchid Biology. John Willey and Sons, 1992

Dressler, R. L.The Orchids, Natural History and Classification, Cambridge, Harvard University Press, 1981.

Hágsater, E. y V. Dumont. Orchid Action Plan, LUCN, Suiza, en prensa.

Halbinger, F. Laelias de México. Asociación Mexicana de Orquideología, A.C., México, 1993.

Jean M. Lapinier. Orquídeas Michoacanas, Comisión Forestal del Estado de Michoacán, México, 1973.

Soto Arenas, M. A., "Population Studies in Mexican Orchids" en A. M. Pridgeon, (ed.) Proccedings of the 14th World Orchid Conference, Edinburgh, 1993.

_. Regional Action Plan for the Orchids of Mexico, (estudio no publicado), 1995.

_. Orchid Action Plan the Need for Research, (estudio no publicado), 1994

Walter, Hartmann. Introducción al cultivo de orquídeas, México, Edit. Fournier, 1971.

Wiard, Leon A., An Introduction to the Orchids of Mexico. Ithaca and London, Cornell University Press. 1987.