EL CAMARÓN: BIODIVERSIDAD Y RECURSO

Emma Romeu
 
   

 

El camarón es el recurso
marino que más divisas aporta al país. Su sabor y textura lo convierten en un plato único; y las ganancias que se obtienen de su pesca lo acercan más al interés humano. De todas las fases de su vida, los camarones de interés
comercial apenas tienen alguna en que no sean codiciados por el hombre.

Aunque las especies de interés comercial en los mares mexicanos suman unas 20, en el Pacífico las principales son cinco y en el Golfo de México tres. Sin embargo, la diversidad de camarones que existen en nuestras aguas es mucho mayor, y todas tienen enorme importancia para los ecosistemas marinos. El doctor Michel Hendrickx del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMYL) de la UNAM (Estación Mazatlán) nos explica:

"Se han descrito en el mundo alrededor de 2 500 especies de camarones. En el Pacifico este tropical (la costa del Pacifico americano, desde México hasta el norte de Perú), existen alrededor de 283 especies de las 920 de crustáceos conocidos en esta amplia región. Los camarones se clasifican en dos grupos: Dendrobranchiata y Caridea. Los Dendrobranchiata comprenden entre otros al género Peneaus, que incluye a los más importantes desde
el punto de vista comercial por el volumen de captura y la fuente de demanda en los mercados internacionales. De este grupo habitan específicamente en el Pacífico mexicano 61 especies, mientras que del grupo de los Caridea 170.

Los Caridea incluyen tanto a los llamados camarones de río o langostinos (género Macrobrachium, de la familia Palaemonidae) como a algunos camarones de aguas templadas y de aguas profundas (por ejemplo los géneros Heterocarpus y Pandalus de la familia Pandalidae). Por lo que en total son 231 especies de camarones las que viven en nuestras aguas del Pacífico, de las cuales 64 tienen interés comercial amplio o restringido.

Con respecto a la diversidad del golfo de México y del Caribe mexicano, el doctor Alberto Sánchez del ICMYL, nos dice: "En la región mexicana del Golfo de México, podemos hablar de 17 especies de camarones peneidos, 40 de carideos marinos y 15 de carideos estuarinos. Y en el mar Caribe mexicano existen 7 especies descritas de peneidos y 57 de carideos. Este número de registros seguramente se incrementará porque sólo estamos incluyendo aquellos recopilados por dos grupos académicos adscritos a la Colección de Crustáceos del Instituto de Biología y del Laboratorio de Ecología del Bentos, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, ambos de la UNAM. Sin embargo aún no se han tomado muestras en muchos hábitats y regiones, ni durante todas las temporadas; y también queda por determinar la identidad taxonómica de algunas especies. La importancia comercial de tan elevado número de recae principalmente en cinco especies de camarones peneidos y no más de tres especies de carideos estuarinos (acamayas y langostinos) que son explotadas regionalmente."

Los camarones son crustáceos que pueden alcanzar desde tamaños muy pequeños hasta 35 cm de longitud total. La mayoría de las especies vive en aguas poco profundas de las plataformas marinas, y gran parte de su vida transcurre en el fondo del mar o de las lagunas costeras, por lo que se dice que son bentónicas. Los hábitats que principalmente ocupan son pastos marinos, fango, arena, arrecifes coralinos, y otros fondos donde abunda el alimento. Otras especies habitan en la columna de agua, por lo que se les llama pelágicos. Su dispersión mediante las corrientes marina, tanto de los adultos como de las larvas) explica que su distribución mundial sea es en ocasiones muy amplia.

Las principales pesquerías de camarón se ubican en los estados de Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Campeche, donde se encuentran las plantas procesadoras y comercializadoras más importantes del país; entre ellas Ocean Garden, que exporta el camarón mexicano a los Estados Unidos.

Se pesca el camarón en casi todas las fases de su vida. Tras el desove de los adultos en altamar, las larvas planctónicas son arrastradas por las corrientes marinas hacia los sistemas lagunares costeros. Durante ese viaje hacia los estuarios, las larvas se convierten en postlarvas con aspecto de camarón, y empiezan ya a ser consideradas de valor económico pues se capturan para venderlas a las granjas de cultivo donde se las engorda para su posterior venta. Las postlarvas silvestres entran a las lagunas con las corrientes de marea, y continúan su crecimiento asociadas con el fondo. Allí se transforman en juveniles, y en esta fase el interés comercial se mantiene o aumenta, pues adquieren ya un tamaño adecuado para su consumo. Durante la época en que se levanta la veda hay una gran explotación de esos camarones, y ocurre como si se tratara de zafra a la que acuden tanto pescadores artesanales del sector social organizados en cooperativas, como pescadores eventuales al margen de la ley, denominados libres o changueros, que son individuos de diversas profesiones atraídos por las ganancias que les proporciona esa captura.

Cuando los camarones regresan al mar, donde alcanzan su talla máxima y se reproducen, los aprovecha fundamentalmente el sector de la pesca privada que controla en el país casi toda la flota camaronera de mar abierto. Para llevar a cabo esa pesca utilizan generalmente redes de arrastre poco selectivas, cuyo impacto en los animales que habitan el fondo provoca gran preocupación, ya que extraen junto con los camarones, enormes volúmenes de peces, moluscos y crustáceos, llamados en conjunto fauna de acompañamiento. Se ha trabajado para sensibilizar a los pescadores de modo que devuelvan al mar los organismos sin valor comercial que recojan en sus redes, aunque muchos de ellos caen a las aguas ya muertos o demasiado lejos de donde fueron extraídos.

Otras artes de pesca que se emplean en las lagunas, están siendo evaluadas con el fin de verificar las consecuencias de su utilización y tratar de mejorarlas.

Acerca de la pesca del camarón, un patrón de barco camaronero opina tras de 21 años de experiencia en el puerto de Mazatlán lo siguiente: "Nosotros pescamos a 1 ó 2 millas de la costa. Lanzamos las redes de arrastre que salen con el camarón, pero también con mucho pescado, pargo, robalo, jaiba que lo comemos nosotros. Ahora que usamos los excluidores, esos instrumentos para que se escapen las caguamas que caigan en las redes, es más
difícil nuestro trabajo porque también se escapa el camarón. Se dice que ha disminuido el camarón en los últimos años pero no es cierto, lo que pasa es que la flota camaronera es mayor, y existen ahora más equipos, más técnicas. Hay como 500 barcos. Estamos en el mar de 30 a 50 días sin tocar puerto, y trabajamos por lo general día y noche. De cada viaje sacamos 5, 8 o 10 toneladas, dependiendo de los días. Claro que después de la veda hay más camarón. Pero los que hacen más daño son las pangas, los changueros que pescan camarón en tiempo de veda. Eso nadie lo controla. Hace falta controlar las pangas, "el changuerismo", ya que con sólo comprar 50 ó 60 litros de gasolina para sus lanchas pueden sacar entre 100 y 400 kilos de camarón en un día, su gasto es mínimo y su ganancia grande. Antes pescaban en las bahías y se lo acabaron allí. Son muchas pangas."

Otra forma de explotación de este recurso es la camaronicultura, que consiste en cultivar en estanques construidos en la costa las especies de interés comercial. Este sistema ofrece una opción más de trabajo para las poblaciones costeras y un incremento de las fuentes de alimento. Entre los principales productores mundiales de camarón cultivado se cuentan China, Indonesia, Tailandia y Filipinas. En México esta modalidad productiva se ha desarrollado en los últimos años, sobre todo en las costas del Pacífico; el mayor productor es Sinaloa, al que le sigue Sonora, ambos cuentan con algunos laboratorios para desarrollar las larvas y postlarvas. Sin embargo, sería conveniente construir más instalaciones de este tipo para disminuir la presión sobre la captura de postlarvas no cultivadas. En el Caribe mexicano y en el Golfo de México la camaronicultura aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo.

La producción de postlarvas en cautiverio se viene investigando en diversas instituciones y en el caso de ciertas especies ya se ha llegado a la fase final con lo cual ya se puede poner en práctica comercialmente dicha producción. Sin embargo, el cultivo de las especies propias del Pacífico en el Golfo y en el Caribe o viceversa, podría producir efectos negativos, tanto genéticos como sanitarios o de invasión de los ecosistemas a donde sean trasladadas, lo que puede traer como consecuencia un desequilibrio de las comunidades nativas. Quizás por situaciones similares de transporte de larvas se han propagado enfermedades como el síndrome de Taura aparecido originalmente en las granjas camaronícolas de Taura, Ecuador.

Sobre el tema nos dice el Maestro en Ciencias Oscar M. Ramírez: "En las últimas temporadas (1994-1995) la camaronicultura en México ha crecido 17%, pasando de 13,138 toneladas a 15,828, cifra importante para un país en crisis. Los ecólogos han planteado su preocupación porque el desarrollo de esta práctica puede afectar el manglar, aunque en la legislación ambiental mexicana se obliga a estos proyectos a desarrollar una manifestación de impacto ambiental. Además, el manglar es considerado en la Norma oficial Mexicana para las especies en peligro de extinción (NOM-059), lo que no autoriza la tala del mismo. Las granjas camaronícolas sólo deben establecerse en las marismas que están detrás del manglar. No obstante, no se pueden dejar de lado las preocupaciones sobre la conservación del manglar y hay que estar atentos para que se obedezcan las recomendaciones."

Alegando proteger a las tortugas marinas que caían en muchas redes de los barcos camaroneros, algunos grupos ambientalistas de Estados Unidos promovieron el llamado embargo camaronero. Dicho embargo estaba dirigido a las naciones que capturaban camarón con técnicas que afectaban a las tortugas marinas, de modo que prohibían que exportaran camarones a Estados Unidos. Este embargo fue implantado en mayo de 1996 a 40 países, de los más de 70 que ejercían anteriormente ese comercio con Estados Unidos. Solamente 36 de ellos pudieron continuar exportando sus camarones a dicho país por cumplir con las medidas de seguridad que exigían; dentro de éstos se encuentran algunos como Argentina, Canadá y Chile que pescan en aguas frías donde no habitan estos quelonios; y otros como Costa Rica, Nicaragua, Venezuela y México adoptaron con rapidez el uso de los excluidores de tortugas.

Las exportaciones de camarón a Estados Unidos constituyen una importante entrada de divisas. Según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, tomados del boletín número 76 de Ocean Garden, el pasado año se vendieron más de 33 000 toneladas al vecino país. Esta resultó ser una cifra alta si se compara con las de años anteriores cuando se exportaron alrededor de 23 000 toneladas en 1994 y unas 20 000 toneladas en 1993.

Para lograr la conservación y buen estado de las poblaciones de camarones, tanto de las comerciales como de las de todos los que conforman nuestra diversidad, deben seguirse realizando estudios sobre su biología, hábitats, comportamiento, reacciones a los cambios de su medio ambiente, formas de explotación, entre otros temas. Debe prestarse especial atención para evitar la sobreexplotación de las especies de interés económico y poner cuidado en aspectos tales como la contaminación costera, tomando en cuenta sus fuentes, ya sean industriales, agropecuarias o antropogénicas.

Conocer más de estos crustáceos ayudará a proponer medidas para su mejor explotación y, por supuesto, contribuirá a lograr su imprescindible permanencia en nuestros mares.

CONABIO ha apoyado los proyectos "Los camarones Penaeoidea bentónicos del Pacífico mexicano" , dirigido por el doctor Michel E, Hendrickx del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM y el proyecto "Contribución al conocimiento de los crustáceos (Stomatopoda y Decapoda) costeros, insulares y de la plataforma continental de México" cuyo responsable es el Maestro en Ciencias Jorge L. Hernández Aguilera de la Dirección General de Oceanografía Naval de la Secretaría de Marina.

En el mundo 300 especies de camarones tienen interés comercial amplio o restringido, y 100 son las que más se capturan.

La pesca mundial de camarones es de 1 450 000 toneladas.

En el planeta existen alrededor de 2 500 especies de camarones descritas.

VOLUMEN DE LA PRODUCCION PESQUERA DE CAMARÓN EN PESO VIVO Y POR ACUACULTURA (Dirección General de Estadística e Informática (cifras preliminares). Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca).

Peso vivo

Acuacultura

Año

Toneladas

Año

Toneladas

1994

63 186

1994

13 138

1995

69 913

1995

15 828


 
EXPORTACION DE CAMARÓN MEXICANO EN EL PERIODO ENERO-NOVIEMBRE EN LOS AÑOS QUE SE INDICAN (Dirección general de estadística e informática. Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca).

Año

Toneladas

Dólares

1993

17 919

224 005 000

1994

25 710

267 155 000

1995

30 548

393 958 000

 

PRECIOS PROMEDIOS DEL CAMARÓN EN EL D.F. EN LOS MESES DE DICIEMBRE PARA LOS AÑOS QUE SE INDICAN (Dirección general de estadística e informática (cifras preliminares). Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca).

Camarón cocido

Camarón crudo

Año

Pesos/Kg

Año

Pesos/Kg

1994

48.50

1994

52.25

1995

49.33

1995

85.20

 

PRINCIPALES ESPECIES COMERCIALES DE CAMARÓN EN MEXICO

Los nombres comunes en minúscula son de acuerdo al Atlas Nacional de México, Instituto de Geografía, UNAM, y al Atlas pesquero de México, Secretaria de Pesca, INP, 1994. Y los nombres en mayúscula son los nombres comunes oficiales de acuerdo a la Guía F.A.O. para la identificación de especies para los fines de la pesca. Pacífico Centro-Oriental. FAO, Roma, pp. 417-537, 1996.

Océano Pacífico

Camarón café....................Penaeus californiensis

(CAMARÓN PATIAMARILLO)

Camarón blanco..................Penaeus vannamei

(CAMARÓN PATIBLANCO)

Camarón azul.................... Penaeus stylirostris

(CAMARÓN AZUL)

Camarón cristal................. Penaeus brevirostris

(CAMARÓN CRISTAL)

Camarón blanco del sur.......... Penaeus occidentalis

(CAMARÓN BLANCO DEL PACIFICO)

(Otras especies de menor valor comercial)

Camarón piojillo................ Solenocera mutator

(CAMARÓN PIOJILLO)

Camarón cebra................... Trachypenaeus pacificus

(CAMARÓN CEBRA)

Camarón fijador indio........... Trachypenaeus faoe

(CAMARÓN FIJADOR INDIO)

(Sin nombre común).............. Trachypenaeus brevisuturae

(CAMARÓN FIJADOR LISO)

Camarón de roca................. Sicyonia disdorsalis

(CAMARÓN AQUILADO)

Camarón piedra del Pacifico..... Sicyonia ingentis

(CAMARÓN DE PIEDRA DEL PACIFICO)

Camarón de piedra............... Sicyonia penicillata

(CAMARÓN CACAHUETE)

Golfo de México y Caribe mexicano

(Los nombres en mayúscula son los nombres comunes oficiales de acuerdo con los documentos de la FAO: Field guide to the commercial marine and brackish-water resources of the Northerncoast of South America, (Fao, Rome, Italia, XL, Plates Holthius, L.B. 1993) y Shrimps and prawns of the world (FAO Species Catalogue, 1980)

Camarón café............... Penaeus aztecus

(CAMARÓN CAFE NORTEÑO)

Camarón rosado............. Penaeus duorarum

(CAMARÓN ROSADO NORTEÑO)

Camarón blanco............. Penaeus setiferus

(CAMARÓN BLANCO NORTEÑO )

Camarón rosa............... Penaeus brasiliensis

(CAMARÓN ROSADO CON MANCHAS)

Camarón de roca............ Sicyonia brevirostris

(CAMARÓN DE PIEDRA)

Camarón sintético.......... Trachypenaeus similis

(CAMARÓN FIJADOR AMARILLO)

Camarón siete barbas....... Xiphopenaeus kroyeri

(CAMARÓN SIETE BARBAS)

Camaroncito de piedra...... Sicyonia dorsalis

(CAMARONCITO DE PIEDRA)

ENTREVISTA AL DR. ANTONIO DIAZ DE LEON, PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE LA PESCA (agosto de 1996)

¿Cree usted que la pesquería del camarón está en su límite de explotación?

La pesca de camarón data de muchos años en nuestras costas, y por su carácter de acceso abierto ha sido excesivamente explotada. Las investigaciones realizadas en nuestro instituto muestran que está en su límite de explotación en el Golfo de México; y en Campeche se presentan muchos problemas por haberse sobrepasado dicho límite. Allí han colapsado las otrora ricas poblaciones de camarón rosado. En el Pacífico mexicano también se ha
sobrepasado ese límite de explotación.

Las vedas, único instrumento que se ha usado para manejar el recurso, fueron establecidas en 1974 en el Pacífico y en 1993 en el Golfo de México. A partir del año pasado, tras los estudios realizados por el Instituto, se suspendió la expedición de nuevos permisos para la pesca del camarón en todo el país. En la actualidad hay más capital invertido en el sector que lo que este recurso puede generar.

En los últimos tiempos ha habido una gran polémica en torno al uso del chinchorro de línea, ¿qué puede decirnos al respecto?

Desde 1985 los pescadores ribereños artesanales lo utilizaban para capturar peces de escama en Sonora. El desarrollo de la utilización del chinchorro de línea en la pesquería del camarón fue llevado a cabo empíricamente en Sonora, Sinaloa y el alto Golfo de California, revolucionando las pesquerías en aguas costeras dada su alta selectividad, sus bajos costos y su nulo impacto al ambiente marino. Este arte de pesca apareció dada la necesidad de los pescadores de salir a la zona costera en busca del recurso ya que, en sus zonas de pesca las bahías no existían o se habían azolvado. Estos pescadores fueron tolerados e incluso en algunos lugares financiados por grandes industriales camaroneros. En el INP orientamos investigadores y recursos al entendimiento de los aspectos científicos, tecnológicos y sociales de esta pesquería informal. Se pusieron en marcha 5 investigaciones y actualmente se lleva a cabo una tesis doctoral sobre el tema. Creamos conciencia en el esfuerzo de ordenamiento de la pesquería del camarón en el noroeste del país.

Este arte de pesca ha sido criticado por los dueños de la flota de altamar, que exponen, entre otros detalles, que la red captura los camarones reproductores afectando así la producción posterior, además de que también captura abundante fauna de acompañamiento y que la Organización de las Naciones Unidas habían prohibido su uso en el mundo. Sin embargo, nosotros hemos analizado una a una las preocupaciones de esos productores y tenemos otra opinión al respecto. Apoyados en la investigación, el problema se percibe más como un problema de competencia económica por el recurso que como un problema de deterioro ambiental o de los recursos. Ante esto las autoridades han aprobado legalmente el uso del chinchorro de línea en esos estados para capturar camarón bajo distintas modalidades y condiciones.

¿Considera que ya se sorteó el peligro del embargo camaronero?

En cuanto a la implantación de los excluidores de tortugas en las redes de la flota camaronera en ambos litorales ya hemos cumplido. Si existiera algún infractor, la norma mexicana puede sancionarlo. Se maneja la posibilidad de un embargo fundado en la destrucción del manglar por actividades de la acuacultura del camarón. En México hay normatividad al respecto. La ley general de equilibrio ecológico, su reglamento y la NOM 059 plantean claramente las medidas de protección al manglar. Las autoridades ambientales y pesqueras y los camaronicultores tienen conciencia de la importancia y necesidad de protección. Sabemos que el manglar tiene más de 70 usos tradicionales en el mundo, desde materiales de construcción, hasta farmacéuticos. Se hacen grandes esfuerzos para su protección en México.

Por otra parte, más de 30 años en los campamentos tortugueros nos avalan. México ha sido el impulsor de la Primera Convención Continental para la protección de la Tortuga Marina. Sin embargo, sobre tu pregunta, nosotros en el país no influimos en lo que se le ocurra a un juez federal en la corte de San Francisco o de Nueva York.

¿Cuáles podrían ser algunas de las líneas presentes y futuras para garantizar la conservación de los recursos marinos?

Primero cambiar el enfoque uniespecífico por un enfoque de ecosistemas, y buscar artes de pesca más selectivas y menos dañinas para el ambiente. Impulsar el uso del enfoque precautorio, el establecimiento de líneas periódicas de monitoreo (Puntos de referencia) y procedimientos claros, transparentes y participativos de toma de decisiones, basados en la mejor evidencia científica independientemente de su procedencia. Impulsar un manejo integral de la zona costera en el que el desarrollo no atente contra el ambiente, mejorando la calidad de vida de los habitantes de la región. Estas son algunas líneas de políticas que buscan, en el caso de la pesca, compatibilizar el desarrollo con la conservación en la actividad pesquera.

FUENTES CONSULTADAS

Cárdenas Flores, L., Estudio preliminar sobre la distribución y abundancia de las postlarvas epibénticas de Penaeus aztecus (Ives, 1891) y Penaeus setiferus (L.) en la laguna de Tamiahua Veracruz (Crustácea: Penaeidae), tesis de biología, Facultad de Ciencias, UNAM, 1989.

Díaz de León Corral, A.J, Exploitation and management of the Sinaloa shrimp fishery, Mexico, Tesis doctoral, Imperial College in the Faculty of Science of the University of London, 1993. Earth Island, Shrimp Embargo Today (May 1) for 40 nation, en ttp://www.igc.apc.org/ei/strp/pr0501.html

García, A., "Impacto de la explotación de postlarvas sobre la pesquería del camarón blanco Penaeus setiferus (LINNAEUS, 1767)", en An. Ins. Cien. del Mar y Limnol. Univ. Nal. Autón. México, 16(2), 1989.

Hendrickx, M.E, "Camarones", en Guía FAO para la identificación de especies para los fines de la pesca. Pacífico centro-oriental. Vol. 1., FAO, Roma, Italia, 1995.

Hendrickx, M.E, Los camarones Penaeoidea Bentónicos del Pacífico mexicano, Conabio-Unam, 1996.

Hendrickx, M.E, "Diversidad de los macroinvertebrados bentónicos acompañantes del camarón en el área del Golfo de California y su importancia como recurso potencial", en Yáñez Arancibia, A. (De.) Recursos pesqueros potenciales de México: la pesca acompañante del camarón. Progr. Univ. de Alimentos, Instituto de Ciencias del Mar y Limnol., Inst. Nal. de Pesca, UNAM, México, 1985.

Instituto Nacional de la Pesca, Boletín cuatrimestral de la REDIMAR, Vol. 1, agosto de 1996.

McGuire, T y J.B Greenberg (DE.) Comunidad marítima y la reserva de la Biosferes: crisis y reacción en el Alto Golfo de California, Occasional Papers No. 2, Bureau of Aplied Research in Antropology, University of Arizona, Tucson, Arizona, 1994.

Ocean Garden Products. Inc., Comportamiento del mercado del camarón, Boletín de Ocean Garden, año 13, No. 76, enero-marzo de 1996.

Ramírez Flores, O.M., Environmental impact and management strategies for mangrove forest, with special reference to the Pacific coast of México, tesis de maestría, Universidad de Newcastle upon Tyne, 1992.

Sánchez, A. y L. Soto, "Camarones de la superfamilia Penaeoidea (Rafinesque, 1815) distribuidos en la plataforma continental del suroeste del Golfo de México", en An. Ins. Cien. del Mar y Limnol. Univ. Nal. Aitón. México, 14 (2), 1987.

SEMARNAP, Indicadores de la producción pesquera, Fuente: Dirección general de estadística e informática, SEMARNAP, dic. 1995.