Después de Avándaro: el hoyo negro del rock mexicano 
 El hoyo negro del rock mexicano

 

 Desde el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), luego el sexenio de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), seguido de José López Portillo (1976-1982) y una parte del periodo de Miguel de Lamadrid Hurtado (1982-1988) el rock se sostuvo con grandes tropiezos, ya en el régimen de Carlos Salinas de Gortari se liberalizó la situación, en parte por ser de la generación de los músicos desaparecidos.

¿Cuáles fueron las razones? En primer lugar el autoritarismo, seguido del Movimiento Estudiantil de 1968, la matanza del 10 de junio de 1971 y el festival de Avándaro. Lo peor de todo, fue que se dejó ir una oportunidad de oro para la internacionalización del rock mexicano, con sus correspondientes divisas de por medio.

Pero las trabas que existieron para el rock, no la tuvieron en la misma medida otros tipos de música mexicana y mucho menos la difusión radial de los grupos extranjeros.

 A continuación citaremos los engendros que nos invadieron y que ahora forman parte de los recuerdos de esas generaciones: Raphael, Hermanas Jiménez, Rocío Durcal, Roberto Carlos, Roberto Jordán, Tom Lopaka, Julio Iglesias, Lupita D'Alessio, Leo Dan, el Pirulí, Juan Gabriel, Camilo Sesto, Mocedades, Rigo Tovar, Mike Laure (estos dos últimos con antecedentes rockeros), Terrícolas, Pasteles Verdes, Angeles Negros, José José, Fito Girón, Napoleón, los rockeros que tocaban covers, los grupos folklóricos y para acabarla de arruinar, la música Disco en su apogeo.

Y aún así estos solistas y grupos no la tuvieron fácil, y mucho menos los rockeros. Music Orbe, en un "chequeo" de los cinco medios de divulgación de las grabaciones profesionales en 1975, afirma que no se llegó a superar el 22% de la ejecución pública de la música mexicana. Los grandes ganadores fueron los ejecutantes de la música Disco (Disco Tex and his Sex-o-Lettes, el Sonido Filadelfia, Barry White, Minnie Ripperton, Frankie Valli y anexas).

El héroe nacional fue Juan Gabriel y obviamente de los rockeros mexicanos, cero. Lo anterior a pesar de que Mr Loco ganó el Festival Mundial Yamaha de Tokio con la canción Lucky man.

 
 Por países, de los 50 éxitos, queda como sigue:

Los EUA ganaron con 17
México sigue con 11,
Argentina con cinco,
España con cinco,
Brasil con cuatro,
Inglaterra con dos,
Italia con dos,
Francia con dos,
Puerto Rico con uno y
finalmente Venezuela con uno.
 Después de Juan Gabriel, Lupita D'Alessio quedó en el lugar 14, con Mundo de Juguete. Y como muestra del buen gusto de los programadores y radioescuchas, en el lugar 63, quedó la canción Que buena está Elena, de los Hermanos Banda. ¡Salud!
   

Lo profundo del hoyo negro fue muy diferente, ya que en Guadalajara, Jalisco, los ritmos eran diferentes y a continuación se transcribe una artículo llamado Guadalajara en la onda, de Angel Rodríguez publicado en diciembre de 1973 en la revista Dimensión.

"Con motivo de las fiestas de octubre en esta ciudad hubo mucho movimiento en lo que respecta a grupos de rock, ya que en varios lugares se celebraron tocadas gratuitas al aire libre; sin que tampoco los grupos cobraran algo por tocar, salvo en algunas ocasiones.

Echémosle un vistazo a algunas de las tocadas que yo me di color; en la Plaza de la Liberación desfilaron los siguientes grupos: Chicago Central, Alpaguijo, Los Zonicos, Gente Extraña y Los Almas; en el Auditorio estuvieron los Fuego y Mario y su Desafinado 4; en el Mirador Independencia tocó el grupo Ambientación 73; en la Concha Acústica se llevó a cabo el Festival Musical Guadalajara 73 dos días con el siguiente cartel: 39.4, Spiders, Toncho Pilatos y Fachada de Piedra, aquí si cobraron 10 pesos, antes, en este mismo lugar tocaron Las Cucarachas, el grupo enmascarado, Los Fuego y Los Jinetes; en el Jardín del Carmen se presentó Toncho Pilatos; en la Plaza de las Sombrillas el 39.4; en el Jardín Aranzazú, Las Cucarachas; en el Condominio Guadalajara, La Fachada de Piedra; en la Plaza de la Bandera el grupo Revolución 33 y en el Gimnasio México 68 estuvo La Gente Extraña.

 Como ven, hubo algunos grupos que repitieron actuación y eso sin duda se debe a la calidad que tienen. En cuanto a las tocadas donde si se cobró están las siguientes: en el Casino Arlequín de Independencia 23, allá en San Pedro Tlaquepaque, se eterniza La Solemnidad y sólo de cuando en cuando deja su lugar a algún otro grupo, como recientemente se lo dejó a la Superbanda Frugal; en el Teocali están los Nobles; en el Campanario Los Barones; al Teatro Guadalajara le llegaron otra vez Los Spiders y La Fachada; al Forum le han llegado los Guich's, Las Líneas Blancas y Free Love; a la Pantera Rosa de Chapala, Frankie, Alfredo y Paris, Cierco y después en ese mismo sitio La vida, Opus y Vaquero. Al 39.4 se le cebó una tocada organizada por el Centro de la Amistad Internacional, debido al luto que se guardó en esta ciudad por lamentables sucesos.

Respecto a giras, Pedro el Askil le ha llegado dos veces a Tepatitlán; La Fachada de Piedra a Morelia, donde tocó en un borlo organizado por la sociedad de alumnos de la Prepa 2 de esa ciudad, y donde tocó además un grupo de ahí, La Diligencia; a Noschistlán fueron Toncho Pilatos y La Revolución de Emiliano Zapata.

 
Marquesina de Lucifer en Guadalajara

Otras ondas: en el Forum siempre no hubo la serie de tocadas que se tenían anunciadas para todos los sábados por la noche y es que su inauguración estuvo del cocol, hubo poca asistencia y eso que estuvieron ahí Los Spiders y Pedro el Askil. Se había hablado que para la inauguración (no del Forum, sino de las tocadas en sábado) estarían La Revolución, Enigma y Árbol, de la capirucha, pero no se llegó a ningún arreglo, ni modo.

Y hablando de discos, ya para estas fechas debe haber salido a la venta el primer LP de Toncho Pilatos en la marca Polydor; lléguenle de volada, estoy seguro que les pasará la onda de Toncho, ahí lo acompañaran los violines del mariachi Nuevo Tecalitlán. Por otra parte y también para la marca Polydor, fue grabado el EP de Alvaro Dávila, chavo tapatío de 25 años, las cuatro rolas que contiene el disco son composiciones del mismo Alvaro, desde la letra hasta la música o al revés y los nombres son "De dónde vengo a donde voy", "Recuerdos", "Mi vida ya va a cambiar " y "El mundo en sus manos está". Al momento de escribir esto "Mi vida ya va a cambiar" ocupa el séptimo lugar en el Hit Parade de Radio Juventud, al lado de casi puras rolas gabachas. En otras estaciones la que más programan es "De donde vengo a donde voy". Tony y Tucky de Los Spiders le llegaron recientemente a Laredo, Texas, a reforzar el equipo instrumental del grupo, ellos siguen sin lanzar en público sus ondas en español, ¿hasta cuando?

Y ahora una buena noticia para los chavos de Guanatos: Lucifer vuelve a organizar tocadas. el 11 de noviembre abrió su nuevo local y le tocó a Toncho Pilatos reinaugurarlo; después estuvieron Los Spiders y así es como este local vuelve a circular cada domingo como era antes. Ojalá y todos los cuates que van ahí agarren bien la onda y no comiencen con sus desmanes, motivo por el cual se cerró la vez anterior".

   


En del Distrito Federal y zona conurbada se desarrolló de manera diferente, a continuación un artículo de la revista Dimensión de Ricardo Morales de 1973.

"Con un fin de semana lleno de música moderna inicio esta columna ya que el domingo 7 hubo varias tardeadas, por diferentes rumbos de la ciudad. La que tuvo el cartel más fuerte estuvo en Lago Como 55, con Javier y Baby Bátiz, Three Souls in my Mind, Náhuatl y Mayita. Muy buen ambiente, aunque un poco flojo de entrada. Es lógico que no fuera mucha gente, porque ese local todavía no se acredita del todo.

Esperamos que siga funcionando ese salón. También por el mismo rumbo, nada más que en el "Santana" de Lago Chalco 77, se presentaron los Dug Dug's por última vez en la capital, también allí tocaron Tequila y Medusa.

Por supuesto los Dug Dug´s arrasaron en su despedida. Ellos parten a una gira de dos meses por el norte de la república. Allá son unos ídolos también y tienen un cartel bastante fuerte. Antes de marcharse, dejaron grabado un disco sencillo que contiene las melodías: Sunshine y No te asustes (es solo amor). Ojalá éste sí funcione fuerte en el radio, ya que Smog únicamente tuvo destellos.

En Xochimilco, hubo una tardeada, tocando únicamente el grupo Nahuales. En el Siempre los Mismo, como siempre buen ambiente, con la actuación de Three Souls in my Mind. Antes de ellos, El Perón, que ha hecho su refugio en la avenida Ocho".

   

Por otro lado, de Tijuana, Baja California, ponemos un extracto de Omar Foglio Almada de Formación de Agentes y Prácticas de Cultura en la Vida Cotidiana: Rock en Tijuana.

"A pesar de contar desde los años cincuenta con una diversidad de músicos, grupos, promotores y foros rockeros, la ciudad de Tijuana no figura en la versión norteamericana de la historia del rock, y en la del Distrito Federal apenas se menciona. Quizás porque las condiciones para tomar parte en dichas vertientes históricas no sean propias del contexto tijuanense.

 
Javier Bátiz and the Famous Finks

 En diciembre de 1957 un joven tijuanense de 12 años empezó su formación en el oficio de músico. En un centro nocturno de la Avenida Revolución, este joven llamado Javier Bátiz, desarrolló un estilo y una habilidad musical desconocida en otras partes de la república.

Menos de diez años después Javier Bátiz, al igual que muchos otros músicos de la Revolución, cambiaron de residencia a la Ciudad de México y transformaron la manera de ejecutar, escuchar y abordar la música rock en el contexto mexicano. Mientras el Distrito Federal zumbaba con las melodías de Los Tijuana Five, Los Tj's, Los Graveyard y poco después con Los Dug Dug's, El Ritual y Peace and Love; Tijuana seguía como lugar ideal para la formación de rockeros.

En esta última ciudad podías escuchar durante las veinticuatro horas del día rock en vivo. Había músicos en los centros nocturnos que tocaban por largas jornadas; gerentes o dueños de dichos foros que coordinaban, empleaban y publicitaban a los rockeros; y jóvenes que disfrutaban noche tras noche de la música en la Avenida Revolución.

El rock tijuanense de los cincuenta, sesenta y parte de los setenta fue posible en gran medida por la interacción cotidiana entre los músicos, gerentes y públicos. Estas personas crearon una serie de relaciones sumamente específicas en torno a la ejecución y apreciación de la música rockera en lugares como el Mike's Bar, Blue Note, Oscar's, Tequila, Aloha, etcétera.

Pero no nadamás eso, mientras los rockeros de la Revolución perfeccionaban sus habilidades musicales, construían todo un proyecto de vida en íntima relación con la calle. Entonces hubo músicos que se imaginaban trabajando en la "Revu" hasta la muerte; otros que permanecían solamente el tiempo suficiente para graduarse de su "carrera profesional" en miras del estrellato; y así pues, los rockeros le daban sentido a sus vidas desde el oficio.

Sin embargo el oficio de rockero en Tijuana sufrió una grave transformación a partir de los años setenta cuando los gerentes de los centros nocturnos desplazaron a los músicos a cambio de la música Disco. La mayoría de estos abandonaron la ciudad y los pocos que quedaron abandonaron el rock como fuente de trabajo. Las condiciones para la creación de un rockero tijuanense fueron alteradas".

   
En Monterrey, Nuevo León, las cosas no pintaron muy bien, La Tribu, Los Brillos, Los Clicks y El Amor fueron los grupos más populares, y existía la queja de falta de trabajo en esa ciudad, ya que sólamente se podía tocar los domingos en tertulias y ocasionalmente los sábados en bailes.
   

 Rock en Hermosillo, Sonora

Hay tanto de qué platicar de esa década; los grupos ya estaban mejor equipados, nuevos amplificadores como Rustom, Marshall, Ampeg, Acoustic con nueva
tecnología; las guitarras Gibson, Gretsch, Epiphone, Rickenbaker, nuevos efectos de sonido; el órgano y el piano eléctrico formaron parte básica en los conjuntos; sale a la venta Moog y el sintetizador.

Todos estos avances en la tecnología enriquecieron el sonido. Además los músicos tenían más experiencia, pues ya algunos sumaban años de camino recorrido, haciendo que los grupos se escucharan más en serio.

A principios de los setenta hubo un gran movimiento musical en Hermosillo con grupos de rock como La Proyección, La Marina, La Fusión, Interrogación,
todavía seguían Los Hooper, Los Cheyenes y Los Flippers, de los más importantes. Pero sin duda el mejor fue La Fusión. El fundador y cerebro de La Fusión fue el gran guitarrista de rock y director musical Arnoldo Amézquita, con su experiencia de años tocando con los mejores grupos, tanto a nivel local como en Tijuana y el Distrito Federal.

Hubo diferentes etapas en el grupo, con diferentes músicos. Al principio se fusionó con Lalo Orduño, excelente bajista; Ricardo El Pájaro, de los mejores bateristas y por supuesto, Arnoldo en el requinto y voz, ganando así un concurso celebrado en el Auditorio Cívico, por haber hecho la mejor versión al tema In agada da vida del grupo Iron Butterfly. En ese concurso participaron además de La Fusión, Los
Hoppers, Los Flippers y otro grupo más.

Hablar de La Fusión es hablar del mejor grupo de rock en el noroeste en la época de los setenta; poco tiempo después salieron de sus filas Lalo Orduño y El Pájaro, entrando a tocar el bajo el Nachito Hernández recién llegado de
Tijuana.

En la batería entra Rodolfo Ambriz, el cual estuvo corto tiempo, para que hiciera su aparición el baterista que más tiempo duró, me refiero a René García, muy aplicado y con una forma de pegarle al pedal del bombo con mucha onda. Casi al mismo tiempo entró a cantar Fito Bojórquez, y enseguida se integró con el órgano Ernesto Neto Pablos, quien acababa de terminar con Los Pulpos en el Distrito Federal, recuerdo que se compró un Yamaha y así empezó una muy buena época para el grupo, ya más completo.

La Fusión tocó en los mejores bailes y fiestas, no había eventos especiales en donde no estuviera, ya fuera en los famosos bailes rancheros en las canchas de la Unison, bien alternando con Los Cadetes de Nogales o en el baile Blanco y Negro en palacio; en el Casino de Hermosillo, en La Muralla, por supuesto en los bailes populares como en Los Pingüinos, el Flamingo y el Xochimilco.

 

Hubo un tiempo en que se incluyó al grupo trombón, saxofón y trompeta, pues andaban pegando las bandas como Chicago, por nombrar a una. Esta fue otra etapa, siempre tratando de estar al día. En 1972 salió un contrato para Tijuana, en el mejor lugar de música, el New Mikes, era por un mes como prueba, prolongándose a casi un año, algo determinante para cambiar de estilo musical y pasar del rock al funk, pues eso era lo que se tocaba allí.

 Tizoc, un sueño incompleto
Para cerrar con broche de oro sería imperdonable omitir a un grupazo que se formó en 1976, que a pesar del corto tiempo que duró causó grata impresión entre
el público ávido de la buena música: nos referimos a Tizoc.

Esta agrupación nació de la idea de dos buenos amigos: Ignacio Nachito Hernández y Arnulfo Miranda Obregón. El primero con la ilusión de formar su grupo y su gran amigo Arnulfo de apoyarlo con el equipo musical para después abrir un propio centro de baile y que más adelante sería el Mixcoacalli

Tres ex integrantes del legendario grupo de rock La Fusión constituyeron las bases: Mario Castro con su guitarra; René García en la batería y el Nachito Hernández, su servidor, con el bajo, voz y dirección musical, Paco Aguilera, gran tecladista recién llegado de Toluca, quien venía acompañando el show de Maximiliano, cantante y compositor argentino, quien se presentaba en La Reja del motel Valle Grande. Agustín Gutiérrez, estupendo saxofonista local, con gran trayectoria dentro de las mejores orquestas, entró a formar parte de esta nueva organización.

El debut fue en La Reja del hotel Valle Grande, alternando con el grupo Asturias, magníficos músicos. Ahí se hizo una corta temporada suficiente para darnos a conocer, siendo aceptado con gusto. Salió un contrato para el Casino de Hermosillo, en un baile alternando con la fabulosa orquesta de Manuelito García. Así empezó una buena temporada, alternándola con bailes en salones populares como el Xochimilco, Flamingo y Los Pingüinos.

Ya para entonces había entrado a cantar Víctor Manuel Gaspar. Además hubo cambios en el grupo, salió Paco Aguilera con su forma tan elegante de manejar la armonía en los teclados, para que en su lugar entrara el Temo Ruelas, acabado de llegar de Los Ángeles, California. Pero más adelante el grupo se deshizo.

La razón es que cayó como balde de agua fría para los músicos la llegada a
finales de los 70' de la onda disco. En los lugares en donde había música en vivo pusieron la nueva moda ridícula de girar canciones grabadas y despedir a los
grupos. Aquí empezó una gran desbandada de músicos, tronando muchos grupos pues se acabaron las fuentes de trabajo, muchos buenos colegas se retiraron, otros que seguimos tuvimos que cambiar de género musical y tocar en uno o cuando mucho dos restaurantes y bares; después de la disco siguió la onda norteña; la cumbia de lo más chafa y ahora, la banda. Esto ha sido un degenere musical.